
El Ayuntamiento de Elche quiere comprar los manuscritos del poeta Miguel Hernández a sus herederos para que el legado intelectual del escritor oriolano pueda mantenerse definitivamente en Elche, donde se encuentra cedido en depósito por un acuerdo entre la Administración local ilicitana y la viuda del poeta, Josefina Manresa.
El depósito de los documentos vence el próximo año, de ahí que el alcalde, Alejandro Soler, haya iniciado las gestiones, contratando un abogado -para que medie con la nuera del poeta, Lucía Izquierdo- y solicitando un informe pericial a la Dirección General de Patrimonio Nacional para que cuantifique en dinero el valor de la obra depositada en Elche, que a priori se apunta que no estaría por debajo de 1,8 millones de euros. Soler quiere que Elche se convierta en el gran centro de investigación hernandiano sobre el poeta, lo que pasa por la compra del legado.
El depósito de los manuscritos vence un año antes de la conmemoración del centenario del nacimiento del poeta, en 2010, una celebración que se ha dado en llamar Año Hernandiano y que se espera que sea un acontecimiento de relieve cultural en el ámbito nacional, aunque momentáneamente poco o nada se sabe sobre las actividades nacionales organizadas para este acontecimiento.




















































